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Aunque algunos se felicitan de que los españoles
"tengamos tanto dinero para gastar" gracias a los bajos tipos de
interés, los altos precios de los pisos nos obligan a endeudarnos a
20, 30 ó 40 años para poder pagar la cuota de la hipoteca. Pero
¿somos conscientes de lo caro que esto nos sale?
Cómo hacemos
los españoles para pagar viviendas que suben a un ritmo de entre el
15% y el 20% anual mientras nuestro sueldo sube un 2% ó un 3%? Los
tipos de interés hipotecario están muy bajos, pero ni aún así sale
la cuenta.La clave:nos endeudamos con hipotecas con plazos de
amortización cada vez más lejanos en el tiempo y, así, por mucho
capital que tengamos que devolver, la cuota mensual será más baja
que con hipotecas a 10 o 15 años, que es el plazo normal y razonable
de pagar un piso.
Pagar tu casa y 2 al banco
Y es que, con los intereses que acaba pagando uno teniendo plazos
tan largos, podemos llegar a pagar como para comprar dos casas o
incluso más. No extraña, pues, que bancos y cajas cada vez ofrezcan
plazos de 30, 40 e incluso ¡50 años! ¿Para llegar a ese piso de
superlujo que nos merecemos? ¿O para asegurar un largo y duradero
negocio para el banco? Las cifras hablan: con un préstamo de 90.000
euros (unos 15 millones de pesetas)a 40 años, con un tipo de interés
del 4'23% (euribor +1%), tendríamos que pagar una cómoda cuota
mensual de 388 euros pero, al acabar de pagar el préstamo habríamos
desembolsado alrededor de 186.000 euros, es decir, más del doble de
la cantidad que recibimos en préstamo. Conviene pues considerar el
valor de afinar nuestros cálculos y nuestra disciplina en nuestra
capacidad de ahorro para (1) pedir al banco la menor cantidad de
dinero que podamos para pagar el piso y (2) evitar fijar el préstamo
a largo plazo, aunque el esfuerzo de pagar una cuota algo mayor
nos resulte (más que nada los primeros años) más oneroso.
El peligro de una subida de tipos
Claro, que en este momento contamos con los tipos de interés más
bajos de los últimos años. ¿Qué ocurriría si subieran un par de
puntos? Lo que es previsible en cuanto cambie el ciclo económico
actual, o más si se dieran determinadas condiciones económicas que
en estos plazos tan largo pueden ocurrir.
En un préstamo de 120.000 euros (unos 20 millones de pesetas)a 20
años, con los actuales tipos se paga la nada despreciable cifra de
743 euros al mes. Para millones de personas esto viene a ser la
práctica totalidad de su sueldo. Pero si los tipos de interés
subieran un 1%, dicha cuota subiría hasta los 809 euros, y si
subieran un 2% hasta los 877 euros, esto es, la cuota subiría un
18%. ¿Se imagina alguien la cantidad de familias que no podrían
hacer frente a la compra de la vivienda y caerían en la morosidad?
ADICAE sí lo sabe, y así lo ha venido denunciando, hasta el punto de
que, recientemente, el propio Banco de España también ha tenido que
reconocer la existencia de ese peligro para miles de familias y
alertar sobre ello públicamente.
La Ley Hipotecaria española es fulminante con
la morosidad
En la actualidad,conseguir un crédito hipotecario es bastante
fácil. Con tener una nómina de trabajo más o menos estable suele ser
suficiente, ya que la fuerte competitividad de bancos y cajas con
este producto está llevando a absurdos como las ofertas de hipotecas
"que te devuelven dinero" y así sucesivamente. Sin embargo, pagarlas
tantos años, además de vivir y trabajar para pagar el piso, puede
llegar a hacer imposible pagarlas ante subidas de tipos de interés o
circunstancias personales o familiares determinadas (paro,
enfermedad o muerte del cabeza de familia, por ejemplo). Entonces se
ponen en marcha los mecanismos fulminantes de embargo de la Ley
Hipotecaria española que permite la subasta de una vivienda
hipotecada en muy poco tiempo y con todos los gastos para el
deudor.
Pero ante tal contingencia, no existe en España ningún plan o
medida de prevención y tratamiento del sobreendeudamiento de las
familias, ni ningún procedimiento que evite que, en caso de impago
de las cuotas, alguna entidad se dedique a ejecutar despiadadamente
la garantía hipotecaria (es decir, que se quede con nuestra
vivienda) porque sólo es posible liberarse del embargo una única
vez, en vez de obligar a todas a aplicar procedimientos alternativos
de saneamiento económico o renegociación de la deuda familiar.
Queda, por tanto, mucho por hacer para prevenir males mayores.
Planificar muy bien el endeudamiento en
hipotecas y la compra de vivienda
La hipoteca, incluso si el plazo de pago es reducido (10, 12, 15
años), se puede decir que es enorme y en cualquier caso abarca los
mejores años de nuestra vida.
Por esa y otras muchas razones la hipoteca debe ser un gasto que
se debe pensar planificar con un asesoramiento muy preciso de
expertos independientes de una asociación de consumidores como
ADICAE que le pongan delante todo tipo de cálculos como los que aquí
le presentamos y que le permitan ver sus posibilidades reales
económicas y sus mejores opciones.
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